manchas-de-dalmata

Las manchas que caracterizan a la raza dálmata no son obra de la naturaleza, sino que fue el hombre quien pensó que estaría bien tener un perro blanco lleno de machas negras redondas por todo el cuerpo. Así que en Croacia, donde surgió la idea, se pusieron manos a la obra para conseguir este tipo de pelaje.

Los dálmatas están considerados una de las razas de diseño más antiguas del mundo. En la actualidad las clásicas manchas negras se están empezando a tornar marrones porque ahora parecen ser más del gusto de los criadores.

No obstante es precisamente el trabajo de cruce entre ejemplares con el fin de conseguir las manchas perfectas lo que hace que sufran determinados problemas genéticos. Por ejemplo, es muy habitual que se les formen cálculos en las vías urinarias o que tengan alergias dermatológicas. Un 10 por ciento de los cachorros nacen con sordera y más del 20 por ciento adicional solamente oyen por un oído. Esto ha provocado que algunos defensores de los animales pidan que no se hagan más selecciones para cruces, sino que se les deje evolucionar de un modo natural, aunque esto suponga que dentro de unas décadas no se vean manchas en el pelo de los dálmatas.

Al margen de polémicas, los dálmatas son perros muy activos a los que les encanta jugar. Disfrutan mucho con los niños, y pese a su tamaño en la edad adulta no suponen ningún peligro, por lo que se recomiendan como mascotas fieles. Quien tiene un dálmata tiene una animal muy cariñoso con el que disfrutar dando largos paseos y saliendo al campo.

Otros animales con manchas

Aparte de los perros y gatos con manchas creados por el ser humano, la naturaleza cuenta con una buena cantidad de animales moteados cuyas manchas tienen una función determinada. Estos son algunos ejemplos:

  • Las jirafas utilizan sus manchas como camuflaje. A pesar de ser muy vistosas cuando se mueven, al quedarse quietas se confunden con los árboles. Además, cuanto más oscuras son las manchas, más viejas son, por lo que permite determinar su edad.
  • Los tigres tienen manchas rayadas por todo el pelaje, que les ayudan a ocultarse entre las zonas de hierba por las que cazan. Además, los patrones de cada ejemplar son únicos, como nuestras huellas dactilares, por lo que se pueden identificar entre ellos.
  • Las manchas que tiene en el cuerpo la serpiente coral sirven como advertencia, especialmente para los depredadores, de que se trata de una animal altamente venenoso, por o que es mejor mantenerse alejado de ella.
  • Los grandes “ojos” que tienen las mariposas en las alas es hacen parecer más grandes y peligrosas. Así siempre hay posibilidades de que el animal contrario huya en lugar de atacar.
  • El pez payaso tiene manchas para camuflarse en su hábitat natural, que son las anémonas. Aunque nuestra vista nos permite reconocerlos si nos fijamos bien, bajo el agua hay animales que no tienen esa capacidad, de modo que se confunden con facilidad entre los tentáculos de su anfitrión.